Finding Sugusland (o “De setas por Pai”)

Pai es un lugar que casi al que casi todo el mundo recomienda ir cuando se le pregunta por sitios para visitar en los alrededores de Chiang Mai. Por lo que me habían contado me figuraba que sería un lugar lleno de wannabe hippies, que me suelen dar un poco de alergia, así que pospuse durante mucho tiempo lo que era una visita obligada. No es que tenga nada en contra de la gente que es más o menos hippy (de hecho algunos me meterían en ese saco), pero con los que pretenden serlo más allá de lo que en ellos es natural no me siento cómodo. Y es que además parece que intentan convertirte en uno de ellos, o hacerte sentir mal por no serlo.

Sé que es lamentable, pero lo que me hizo en última estancia decidirme a visitar Pai fue la sugerencia de mi compañero de casa de pasar una velada “de setas”. En principio el viaje lo íbamos a hacer 3, ya que otro jugador de poker de Chiang Mai de apuntaba, pero en el último momento recibí un mensaje de una española que venía a visitar Chiang Mai y tenía también la intención de visitar Pai. Así que le comenté el plan y le parecio más que perfecto.

Pai004 Finding Sugusland (o “De setas por Pai)

La carretera entre Chiang Mai y Pai transcurre entre montañas, y son famosas sus innumerables curvas, lo que hace que el viaje en moto sea entretenido. A pesar de las dificultades de la carretera, nos hicimos el viaje a un buen ritmo, gracias en parte a que mi acompañante no era novata yendo de paquete en moto, lo que hizo que la conducción fuera mucho más cómoda (al llegar me confesaría que había pasado un poco de miedo por las velocidades en determinados momentos). Pero nunca hay que confiarse, como comprobamos dos veces en nuestra aventura a Pai. La primera advertencia fue encontrarnos al llegar a uno de nuestros compañeros lleno de arañazos; se había piñado por el camino debido al mal estado de la carretera. La segunda ocasión nos tocaría sufrirla en nuestras carnes al final del viaje.

Una vez en Pai lo primero que hicimos fue reponer fuerzas, mientras consultábamos vía sms donde conseguir los “champiñones”. Tras llenar el buche nos dirigimos al bar donde sirven dicho manjar y allí nos encontramos el dueño del garito acompañado de una pareja de españoles (que raro que donde haya drogas siempre estemos presentes). Reservamos unas raciones para la noche y, siguiendo las indicaciones que nos dieron, conseguimos unos bungalows muy resultones por unos 200 baths creo recordar.

Pai001 Finding Sugusland (o “De setas por Pai)

Tras la correspondiente ducha, descansar un rato en nuestras camas y hamacas, y echar un ojo al mercadillo que se monta por la noche, llegó el momento de volver a emprender viaje, pero esta vez viaje mental. Por supuesto los españoles que nos habíamos encontrado antes se sumaron al evento, como no!. El dueño del bar nos había preparado unos batidos con las setas, piña, Sam Song y no sé si algo más. El caso es que la mezcla estaba buenísima.

Durante un rato permanecimos juntos en nuestros bungalows, pero cuando de estas experiencias se trata, cada uno sigue un camino distinto, así que mis amigos de Chiang Mai se quedaron allí, los españoles se fueron a no sé donde y los dos restantes nos fuimos a pasear por Pai. Creo que nos recorrimos el pueblo entero, porque debimos estar un rato bien largo entre caminatas y sentadas para analizar nuestras sensaciones. He de decir que, si no la mejor, fue una de las mejores experiencias con las drogas que he tenido. La única vez que recuerdo haberme reído tanto fue estando de tripis. Además tuvimos la suerte de el batido nos puso a ambos en la misma frecuencia y teníamos una conexión que nos hacía ser los perfectos compañeros de viaje (en todos los sentidos).

Como mi visitante sorpresa tenía pocos días de asueto, decidimos ir el día siguiente a visitar unas cascadas y partir de vuelta a Chiang Mai para que a ella le diera tiempo a ver alguna cosa antes de volver al lugar en medio de la nada donde estaba currando. Tuvimos la mala fortuna de no ir a la cascada buena, pero aún así disfrutamos del rato que nos metimos en remojo.

Pai003 Finding Sugusland (o “De setas por Pai)

Dicen que lo bueno, si breve, dos veces bueno. Y en mi visita a Pai se cumplió el dicho. No es que me diera tiempo a disfrutar mucho del lugar, pero el ambiente que se respira me gustó. Así que me sumo a la gran cantidad de gente que recomienda visitar Pai si estáis por aquí cerca. Un lugar en el que se respira tranquilidad, con un entorno muy bonito y donde puedes desde practicar Muay Thai hasta equilibrar tus chakras, hacer yoga, desintoxicarte mediante un ayuno especial, intoxicarte a base de psicotrópicos, o descansar un poco del turismo fiestero de las islas o del masificado de Bangkok (y de Chiang Mai cada vez más).

Pai002 Finding Sugusland (o “De setas por Pai)

Pai006 Finding Sugusland (o “De setas por Pai)

Y recordaros, si al final os decidís a ir y lo hacéis en moto, que tengáis cuidado. Nosotros nos encontramos con un camión y varios coches parados en una curva y, mientras pasabamos entre ellos habiendo reducido a 20 km/h o menos, nos patinó la moto y nos fuimos al suelo. Suerte que no eramos los primeros en descubrir la trampa que escondía el asfalto y gracias a eso íbamos bien despacio y no nos pasó nada aparte de unos moratones y rasguños. Lo peor fue que la dirección de la moto se quedó bloqueada con el golpe al caer, así que tuvimos que esperar a que llegara la policia (a la que ya habían llamado los anteriores accidentados) para que nos llevaran junto con la moto. Pero mientras esperábamos a que arreglaran el tinglado, pararon a una pick up cuyos ocupantes vivían en San Kanpaeng, y nos llevaron unos 100 km hasta dejarnos en la puerta de mi casa en Bo Sang, ya que les pillaba justo de paso. Así que, dentro de lo malo, tuvimos muchísima suerte.

PD: Se me olvidaba el porqué del título de la entrada. Resulta que en Tailandia venden Sugus (no son como los de España, pero tienen un pase), y durante la noche en Pai se nos planteó la cuestión ¿hay algo más indefenso que un sugus desenvuelto? No lo creo. Así que si desenvuelves un sugus, que sea para comértelo y que pase a formar parte de ti, que os convirtáis en uno solo. Espero que nunca seáis tan crueles de dejar un sugus desnudo a su suerte.

 

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